jueves, 25 de abril de 2013

Piragüismo: unas breves anotaciones históricas

El piragüismo o canotaje es un deporte acuático que se practica sobre una embarcación ligera. Por norma general, la canoa se fabrica en diversos materiales: fibra de vidrio o plástico (para los aficionados); y fibras de kevlar o de carbono (para los profesionales). Para impulsarse se emplean remos empujados por una, dos o cuatro personas. Un dato curioso es que jamás se hacen viajes de tres sujetos. Los medios de transporte más comunes suelen ser el kayak y la canoa. En tanto disciplina deportiva, las competencias suelen llevarse a cabo durante el verano; pese a que el período de entrenamiento profesional se realiza con independencia de la temporada. Las divisiones se definen por sexo y edad. Cada una de ellas establece los recorridos: a mayor categoría, mayor es el trayecto.

Origen del término. De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), el término correcto para referirse a esta práctica es «piragüismo». En el mismo sentido, la Fundación del Español Urgente (Fundéu) acepta el vocablo «canotaje» (de origen francés). Por su parte, las voces «piragua» y «canoa» surgieron en América como préstamos de la lengua arahuaca. En tiempos precolombinos se empleaban para nombrar los tipos de botes propios de los pueblos taínos. En ellos, los naturales navegaban en travesías por el mar Caribe. Dichas naves tenían la particularidad de no tener distinción entre proa y popa. La piragua poseía unas dimensiones mayores y podía poseer velas. El 26 de octubre de 1492 fue la primera vez que un europeo empleó el término «canoa», cuando Cristóbal Colón acuñó la palabra y marcó el surgimiento de los americanismos españoles. En la bitácora del primer viaje, se puede leer:
Viernes 26 de octubre. Estuvo de las dichas islas de la parte del Sur. Era todo bajo cinco o seis leguas, surgió por allí. Dijeron los indios que llevaba que avía (sic) de ellas a Cuba andadura de día y medio con sus almadías, que son navetas de un madero adonde no llevan vela. Estas son las canoas.
Por otro lado, la locución «kayak» proviene de la lengua inuit, perteneciente a los pueblos esquimales de Norteamérica y Groenlandia. Se han encontrado embarcaciones de este tipo que datan de 6.000 años atrás. En su versión primitiva se creó con una armazón de madera revestida de pieles. Parte de la comunidad científica cree que la llegada del hombre a América fue mediante estas lanchas.
 
El piragüismo como deporte. El surgimiento de esta disciplina se retrotrae al año 1865, cuando el escocés John MacGregor construyó la primera piragua. Aún hoy, se considera a este británico como el viajero universal más reconocido de esta práctica. En primera instancia, se dedicó a recorrer los afluentes del Reino Unido. Posteriormente, fue más allá del canal de la Mancha, por los lagos y ríos de los países nórdicos y de Europa Central (Alemania, Francia y Suiza). Prosiguió su aventura en el mar Rojo, el Jordán, el canal de Suez y el Nilo. Su fiel acompañante siempre fue «Rob Roy», como bautizó su kayak. La inspiración para esta almadía permitía que fuera liviana a la vez que lo suficientemente grande, para llevarla por sí mismo. Se cubría en su totalidad, excepto por un hueco en el medio en el que se sentaba para remar. Las dimensiones que tenía eran: 4 metros de longitud, 75 centímetros de ancho y un peso de 30 kilos, aproximadamente.
Más adelante, la fiebre por el nuevo deporte se extendió a Suiza y Alemania. En un principio tuvo propósitos meramente turísticos, aunque después fue empleado para competencias. Todas estas embarcaciones siguieron la usanza esquimal.
En 1880 se creó la American Canoe Association en EE. UU. Luego, el 19 de enero de 1924, se creó la primera Federación Internacional de Canotaje. Para entonces ya había muchas asociaciones dedicadas a tal práctica en distintas partes del globo. Durante el año 1936, en las Olimpíadas de Berlín, la práctica se formalizó como deporte oficial de las justas. Finalmente, a partir de junio de 1946 se creó la entidad definitiva que regula sus procedimientos: la International Canoe Federation (ICF).

En Costa Rica es posible encontrar afluentes aptos para todos los niveles de piragüismo y balsismo. Destacan los ríos Balsa, Corobicí, General y Naranjo. Asimismo, se encuentran los reconocidos Pacuare y Reventazón. También son dignos de mención el Savegre, el Tenorio y el Toro. En cualquier caso, puede enfrentarse a la aventura mediante la agencia de viajes Valle Dorado. Tras una larga trayectoria en la operación de excursiones turísticas, esta empresa le garantiza el profesionalismo y la atención que usted merece.
Por: Andrés Figueroa.

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